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    09/04/2026 (actualizado: 09/04/2026)

    Cosas que haces mal al conducir sin darte cuenta y que desgastan el coche

    Muchos conductores creen que cuidar el coche consiste únicamente en llevarlo al taller cuando toca revisión o cambiar el aceite cada cierto tiempo. Sin embargo, la forma de conducir influye mucho más de lo que parece en el desgaste del vehículo.

    Algunos hábitos que parecen inofensivos pueden provocar, con el paso del tiempo, averías mecánicas, un mayor consumo de combustible o un desgaste prematuro de piezas importantes. Lo curioso es que muchos de estos comportamientos los adquirimos desde el principio y los repetimos sin pensar, cuando en realidad son fáciles de corregir si sabemos identificarlos a tiempo.

    1. Apoyar el pie en el embrague mientras conduces

    Es un gesto muy común, sobre todo en conductores que han aprendido a conducir hace años o que circulan mucho por ciudad. Muchos dejan el pie ligeramente apoyado en el pedal del embrague incluso cuando no lo están utilizando.

    El problema es que esta presión constante puede provocar un desgaste prematuro del sistema de embrague, una de las reparaciones más caras en muchos vehículos.

    Qué hacer: retira completamente el pie del pedal cuando no estés cambiando de marcha y apóyalo en el reposapiés.

     

    2. Girar el volante con el coche completamente parado

    Muchas personas giran el volante antes de iniciar la marcha para maniobrar al aparcar o salir de un estacionamiento. Aunque parece algo normal, hacerlo con el coche totalmente detenido genera una mayor presión sobre los neumáticos y el sistema de dirección. Con el tiempo, esta práctica puede acelerar el desgaste de los neumáticos y de la dirección asistida.

    Qué hacer: intenta mover ligeramente el coche mientras giras el volante para reducir el esfuerzo sobre estos componentes.

     

    3. Pasar badenes o baches demasiado rápido

    Los badenes están diseñados precisamente para obligar a reducir la velocidad. Cuando se pasan demasiado rápido, la suspensión y los amortiguadores reciben un impacto mucho mayor.

    Con el tiempo, esto puede afectar a la estabilidad del vehículo y aumentar el desgaste de varios componentes del sistema de suspensión.

    Según la Dirección General de Tráfico, mantener en buen estado la suspensión es clave para garantizar la estabilidad del coche y la seguridad en carretera.

    Qué hacer: ir atentos y reducir la velocidad antes de pasar por badenes o baches.

     

    4. Conducir habitualmente con el depósito en reserva

    Circular de forma ocasional con el depósito en reserva no suele ser un problema, pero hacerlo habitualmente puede afectar a la bomba de combustible.

    Cuando el nivel de combustible es muy bajo, la bomba puede aspirar sedimentos acumulados en el fondo del depósito, lo que puede afectar al sistema de alimentación del motor.

    Qué hacer: intenta repostar cuando el depósito esté todavía alrededor de un cuarto de su capacidad.

     

    5. Frenar bruscamente de manera habitual

    Las frenadas fuertes y constantes no solo hacen que el viaje sea menos cómodo, sino que también provocan un desgaste mucho mayor de las pastillas y discos de freno.

    Además, una conducción brusca aumenta el consumo de combustible y reduce la eficiencia del vehículo.

    Qué hacer: anticipa las situaciones del tráfico y utiliza una conducción más suave.

     

    6. Subir bordillos sin cuidado

    Cuando se aparca en zonas urbanas es habitual subir ligeramente el coche a un bordillo. Sin embargo, hacerlo de forma brusca o en ángulo puede provocar daños en neumáticos, llantas o suspensión.

    Qué hacer: sube los bordillos lentamente y, si es posible, hazlo con ambas ruedas al mismo tiempo para evitar tensiones innecesarias.

     

    7. Ignorar pequeños ruidos o vibraciones

    Un ruido extraño, una vibración en el volante o un comportamiento diferente del coche suelen ser señales de advertencia.

    Muchos conductores tienden a ignorarlas hasta que el problema se vuelve más serio, lo que puede derivar en reparaciones más costosas.

    Según datos sobre averías recogidos por la revista Tráfico y Seguridad Vial de la DGT, muchas incidencias en carretera están relacionadas con fallos mecánicos que podrían haberse detectado previamente.

    Qué hacer: ante cualquier cambio en el comportamiento del coche, lo mejor es revisarlo cuanto antes.

     

    8. Sobrecargar el coche más de lo recomendable

    Viajar con el coche lleno de equipaje o transportar más peso del que el vehículo está diseñado para soportar afecta a la suspensión, los frenos y el consumo de combustible.

    Aunque el coche pueda moverse aparentemente sin problemas, el exceso de peso acelera el desgaste de muchos componentes.

    Qué hacer: consulta la carga máxima recomendada por el fabricante y evita transportar peso innecesario.


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    Muchos de estos errores son pequeños hábitos que repetimos sin darnos cuenta, pero que con el tiempo pueden acortar la vida útil del vehículo. Adoptar una conducción más suave, prestar atención al comportamiento del coche y realizar revisiones periódicas son medidas sencillas que ayudan a evitar averías y mejorar la seguridad en carretera.

    Además del mantenimiento, contar con un buen seguro de coche de coche también puede aportar tranquilidad ante imprevistos como averías, asistencia en carretera o incidentes durante un viaje.

    En definitiva, cuidar el coche no solo depende del taller: también empieza en la forma en la que conducimos cada día.



    Para más información:

    Elementos del coche que deben revisarse

    Averías más frecuentes en carretera

    Nueva llamada a la acción