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    18/08/2026 (actualizado: 18/08/2026)

    ¿Conoces de verdad los sistemas ADAS o solo de oídas?

    Los sistemas ADAS aumentan la seguridad al volante, pero conocerlos solo de oídas puede hacer que confiemos en ellos más de la cuenta. Saber qué hacen es importante; conocer también sus límites lo es todavía más.

    La tecnología ayuda, pero no hace milagros

    Desde que la Unión Europea dictó una norma para que todos los coches que se vendan en Europa lleven de serie sistemas ADAS, los fabricantes fueron incorporando, progresivamente, hasta 20 ayudas a la conducción, aunque solo 10, las que redundan en una mayor seguridad, son obligatorias. Su objetivo es reducir el riesgo de accidente, ayudar al conductor en determinadas situaciones y hacer la conducción más cómoda y segura.

    Siempre se habla de las bondades y ventajas de las ADAS, pero realmente, muchos desconocen donde están sus límites y creen que son capaces de hacer más de lo que realmente hacen y esa confianza excesiva puede provocar despistes, decisiones equivocadas o una peligrosa sensación de seguridad. Estos son algunos de los errores de interpretación más frecuentes.

    Mi coche frenará siempre ante un obstáculo

    El sistema de frenado automático de emergencia (AEB) puede detectar un posible choque y actuar si el conductor no reacciona a tiempo. Es uno de los avances más importantes en materia de seguridad, sin embargo, no garantiza que el vehículo vaya a detenerse en cualquier circunstancia.

    La velocidad, la distancia al obstáculo, el estado del firme, la visibilidad o el tipo de objeto pueden influir en su funcionamiento. En algunos casos solo reduce la velocidad del impacto y, en otros, puede no llegar a intervenir.

    Por eso, nunca debe utilizarse como sustituto de una conducción atenta.

    El asistente de mantenimiento de carril conduce por mí

    Muchos conductores interpretan que este sistema mantiene el vehículo dentro del carril de forma autónoma. En realidad, su función es mucho más limitada.

    El asistente corrige ligeramente la trayectoria cuando detecta una salida involuntaria del carril o avisa al conductor para que actúe. No está diseñado para conducir solo ni para tomar decisiones complejas.

    Basta una curva pronunciada, unas marcas viales deterioradas o unas condiciones meteorológicas adversas para que deje de funcionar correctamente.

    Como el coche tiene muchos ADAS puedo relajar mi atención

    Quizá sea el error más peligroso de todos.

    Los sistemas de asistencia están pensados para ayudar, no para sustituir al conductor. De hecho, muchos fabricantes recuerdan expresamente que el responsable del vehículo sigue siendo quien va al volante.

    Mirar el teléfono móvil, distraerse con la pantalla multimedia o confiar en exceso en la tecnología puede hacer que el tiempo de reacción aumente precisamente cuando más se necesita.

    La mejor ayuda a la conducción sigue siendo mantener la atención en la carretera.

    Todos los coches con sistemas ADAS reaccionan igual

    No existe un comportamiento idéntico entre fabricantes ni siquiera entre distintos modelos de una misma marca.

    La sensibilidad del aviso de colisión, la forma en que actúa el control de crucero adaptativo o la intensidad de la corrección del mantenimiento de carril pueden variar considerablemente.

    Por eso, cuando se cambia de vehículo, conviene dedicar unos minutos a conocer cómo funcionan sus asistentes antes de emprender un viaje largo.

    Los sensores no necesitan mantenimiento

    Las cámaras, radares y sensores que incorpora el vehículo trabajan constantemente para interpretar lo que sucede alrededor del vehículo.

    Si una cámara está parcialmente tapada por suciedad, nieve o insectos, o un radar ha perdido su calibración tras un pequeño golpe o después de sustituir el parabrisas, algunos sistemas pueden dejar de funcionar correctamente o hacerlo con menor precisión.

    Mantener limpios estos elementos y seguir las recomendaciones del fabricante forma parte también del mantenimiento del vehículo.

    Desconectar algunos avisos cuando resultan molestos no influye

    Hay conductores que desactivan determinados asistentes porque consideran que pitan demasiado o porque creen que interfieren en su forma de conducir.

    Aunque cada persona puede adaptar algunas funciones a sus preferencias, conviene preguntarse por qué el vehículo lanza determinados avisos.

    En muchas ocasiones esos recordatorios sirven precisamente para alertar de una situación potencialmente peligrosa que el conductor no ha percibido.

    Antes de desconectar un sistema, merece la pena conocer qué función cumple y en qué circunstancias puede resultar útil.

    Si no se enciende una alerta es que todo funciona perfectamente

    La ausencia de avisos no significa necesariamente que todos los sistemas estén operativos. Algunos vehículos informan mediante mensajes específicos cuando detectan un fallo en un sensor o una cámara, pero otros problemas pueden pasar desapercibidos para el conductor.

    Si el coche ha sufrido un pequeño impacto, se ha sustituido el parabrisas o aparece cualquier mensaje relacionado con los sistemas de asistencia, es recomendable acudir a un taller para comprobar que todo funciona correctamente.

    No necesito saber cómo funcionan

    Muchas personas estrenan coche y apenas reciben una explicación rápida durante la entrega. Después, el manual de usuario queda olvidado en la guantera. Sin embargo, dedicar unos minutos a conocer las funciones principales del vehículo puede marcar la diferencia.

    Saber cuándo actúa un asistente, cuándo deja de hacerlo o qué condiciones necesita para funcionar correctamente ayuda a conducir con mayor tranquilidad y a sacar verdadero partido a la tecnología.

    Resumiendo: la mejor combinación sigue siendo tecnología y prudencia

    Los sistemas ADAS representan uno de los mayores avances en seguridad vial de las últimas décadas y ya forman parte del equipamiento habitual de muchos vehículos.

    Sin embargo, conviene recordar que no son un piloto automático ni sustituyen la experiencia, la atención o el sentido común del conductor. Su eficacia depende tanto de la tecnología como del uso que hacemos de ella.

    Conocer sus limitaciones, mantenerlos en buen estado y comprender cuándo pueden ayudarnos es la mejor forma de aprovechar todo su potencial.

    Y, aunque la tecnología reduce riesgos, ningún sistema puede evitar todos los imprevistos. Contar con un seguro de automóvil con coberturas personalizadas y adaptadas al vehículo, y asistencia cuando sea necesaria, sigue siendo un complemento esencial para conducir con la máxima tranquilidad.

     

    Para más información:

    Conociendo los sistemas ADAS. Parte 1

    Conociendo los sistemas ADAS. Parte 2

    Sistemas avanzados de ayudas a la conducción ADAS

    Nueva llamada a la acción