Abrir un negocio es emocionante, pero firmar el contrato de alquiler de un local sin revisar los aspectos clave puede convertirse en un problema costoso y frustrante. Revisaremos paso a paso todo lo que deberías comprobar antes de estampar tu firma: desde la potencia eléctrica disponible hasta el ruido de la zona, el estado de bajantes o los costes ocultos.
Además, abordamos por qué es importante contar con un buen seguro de comercio y oficinas para proteger tu inversión y cómo entender qué cubre y qué no.
Antes de nada, hazte estas preguntas básicas:
¿Está en una calle con tránsito peatonal o rodado?
¿Se ve limpio y con buen estado general?
¿Cómo es la accesibilidad para clientes y proveedores?
Investiga si en las calles próxima se realizará una obra importante porque eso puede que afecte a la circulación de vehículos y personas.
Aunque esto puede parecer obvio, muchas decisiones fallidas parten de elegir un local sin comprobar si realmente conviene al tipo de negocio que piensas abrir.
Una de las claves más olvidadas es la potencia eléctrica disponible y el estado real de las instalaciones.
Si tu negocio va a usar equipos con alto consumo (hornos, climatización, maquinaria, neveras comerciales), necesitas saber qué potencia admite el local y si la instalación eléctrica está en condiciones.
Para saber qué potencia tiene contratada el local y qué se puede modificar, puedes solicitar una fotografía real del certificado eléctrico y del cuadro general de mando y protección (CGMP).
Una guía muy práctica sobre lo que implica la potencia contratada y cómo revisarla:
Un buen local puede fracasar si la zona es ruidosa o poco compatible con tu tipo de negocio. Para comprobarlo:
Visita el local en diferentes horas del día y días de la semana.
Escucha el entorno: tráfico, bares, discotecas, obras.
Fíjate en negocios vecinos: ¿compiten o atraen clientes?
En este artículo se habla del ruido ambiental influye en la percepción de confort y puede afectar incluso la productividad del negocio.
Los malos olores, humedades o problemas de desagüe pueden indicar bajantes en mal estado o saturados. Para comprobarlo:
Pregunta sobre obras recientes en la zona de saneamiento.
Observa si hay manchas en paredes, techos o suelos.
Si es posible, pide una inspección técnica (“cámara de inspección”) antes de firmar.
Para gestionar los permisos de tu local, consulta con el ayuntamiento si el local sigue la normativa para el uso que quieres darle.
No todos los locales comerciales admiten cualquier actividad. Por ejemplo, un local puede estar autorizado solo para oficinas o servicios, y no para hostelería.
Revisar la normativa urbana y los requisitos para licencias es clave. Todos los ayuntamientos tienen guías actualizadas.
Más allá de la renta mensual hay otros gastos que pueden complicar tu planificación:
Comunidad y gastos comunes.
IBI y otros tributos locales.
Suministro de agua y luz.
Limpieza y mantenimiento de zonas compartidas.
Antes de firmar, pide que te detallen todos los costes adicionales y si hay alguna cláusula de revisión anual. Esto evitará sorpresas que afecten a tus márgenes desde el primer día.
Saber qué negocios estuvieron antes puede ofrecer pistas sobre por qué cerraron y qué problemas tenía el espacio.
Pregunta al casero o agencia por el uso anterior.
Busca en Google Maps “Historial de Street View” para ver cómo ha cambiado la zona.
Pregunta a negocios vecinos.
Tu local debe cumplir unos mínimos de seguridad. Comprueba:
Extintores y señalización.
Salidas de emergencia.
Rampas y accesos para personas con movilidad reducida.
La accesibilidad no solo es una obligación normativa en muchos casos, sino que amplía tu público potencial.
Aunque pueda parecer secundario, la sensación de luminosidad y aire fresco influye en la percepción que tienen tus clientes. Si el local es muy oscuro o con mala ventilación, acaba transmitiendo una sensación de espacio “cansado”.
Contar con un buen seguro de comercio y oficinas antes de abrir es clave para empezar con tranquilidad. MMT Seguros, además de cubrir daños materiales (por ejemplo, por incendio, robo o fenómenos atmosféricos), también incluye, entre otras garantías, Responsabilidad Civil frente a terceros, algo esencial si ocurre un percance en el local. Y, como extra muy práctico, ofrece asistencia en el local “Amigo Manitas” para pequeñas reparaciones o urgencias del día a día.
Pero importante: un seguro no cubre la falta de mantenimiento ni desperfectos previos al inicio del alquiler. Por eso es clave que todo lo indicado en este checklist se revise antes de contratar el seguro y firmar el contrato.
Potencia eléctrica y estado de instalaciones
Ruido en diferentes momentos del día
Bajantes y tuberías sin olores ni humedades
Permisos municipales y normativa de uso
Costes ocultos detallados
Historial del local consultado
Seguridad y accesibilidad verificada
Luz natural y ventilación comprobadas
Firmar un alquiler comercial sin revisar estos puntos puede costarte tiempo, dinero y frustración. Dedicar unas horas a este checklist te coloca en posición de control y aumenta tus posibilidades de éxito desde el primer día. Abrir un negocio no debe ser solo un salto de fe: debe ser una decisión informada.
Para más información:
Guía de ahorro y eficiencia energética para oficinas y despachos
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