Durante el invierno, uno de los accesorios que deberíamos tener en el coche son las cadenas. Sin embargo, en los últimos años han aparecido nuevas alternativas y cambios en la normativa que conviene conocer antes de enfrentarse a una nevada.
España no es un país especialmente frío, pero los episodios de nieve intensa se repiten cada vez con más frecuencia. Y cuando llegan, lo hacen de forma repentina, provocando cortes de carreteras y situaciones de riesgo. Por eso, además de llevar cadenas, es importante saber cuáles elegir y qué opciones existen hoy en día.
La Dirección General de Tráfico (DGT) utiliza un sistema de niveles (verde, amarillo, rojo y negro) para regular la circulación en condiciones de nieve.
Aquí aparece una de las grandes novedades de los últimos años: ya no solo valen las cadenas tradicionales.
Actualmente, la normativa permite circular también con:
Esto ha cambiado mucho la forma de afrontar la conducción en nieve.
No puede considerarse una alternativa real. Solo sirve para salir de una situación puntual (como una rampa en un garaje). Además:
Es barato, pero poco útil.
Son las de toda la vida y siguen siendo las más utilizadas.
Ventajas:
Inconvenientes:
Siguen siendo la opción más fiable para uso ocasional.
Una de las opciones que más ha crecido en los últimos años.
Ventajas:
Inconvenientes:
Novedad clave: muchas están homologadas como sustitutas de las cadenas metálicas, por lo que son válidas legalmente en controles.
Pensadas para quienes conducen habitualmente por zonas de nieve.
Ventajas:
Inconvenientes:
Son ideales para uso frecuente, pero poco prácticas para conductores ocasionales.
Permitidos en España bajo ciertas condiciones, pero poco habituales.
Además, en muchos países europeos están prohibidos.
Aquí está una de las mayores novedades respecto a hace unos años.
Cada vez más conductores los utilizan en lugar de cadenas.
Ventajas:
Una opción intermedia que está ganando mucha popularidad.
Para alguien que viaje ocasionalmente a zonas frías, pueden ser una solución muy interesante.
Un error muy común es no saber cómo colocar las cadenas y dónde instalarlas.
Y un consejo clave que sigue siendo totalmente vigente: practica antes de necesitarlas. No esperes a estar en mitad de una nevada.
Los coches modernos han cambiado mucho la conducción en nieve.
Hoy contamos con:
Pero ojo: ninguno sustituye a las cadenas o a unos buenos neumáticos. La tecnología ayuda, pero el agarre lo sigue dando el contacto con el suelo.
Hace años, hablar de nieve era hablar únicamente de cadenas metálicas. Hoy el panorama ha cambiado:
Pero la clave sigue siendo la misma: anticipación y preparación. Porque cuando llega la nieve, no hay margen para improvisar. Y la diferencia entre continuar el viaje o quedarte bloqueado sigue dependiendo de algo tan sencillo como haber elegido bien… y saber usarlo. También es importante revisar el seguro del coche: en invierno aumentan los pequeños incidentes y contar con asistencia en carretera puede marcar una gran diferencia.