Encontrarse con obras en carretera obliga a levantar el pie del acelerador, prestar más atención y seguir una señalización distinta de la habitual. No hacerlo puede poner en peligro a los operarios que están trabajando y, además, salir caro: las multas por exceso de velocidad en tramos con obras oscilan entre 100 y 600 euros y, dependiendo de la velocidad alcanzada, pueden implicar la pérdida de hasta seis puntos.
La última campaña de vigilancia de la Dirección General de Tráfico confirma que la velocidad es, con diferencia, la infracción más habitual en estos tramos.
Según los datos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, entre el 22 y el 28 de junio de 2026, se vigilaron 233.506 vehículos en zonas donde las obras afectaban a la calzada o modificaban el trazado de los carriles.
El resultado fue de 15.460 conductores denunciados. De las infracciones detectadas, 13.904 estuvieron relacionadas con el incumplimiento de los límites específicos de velocidad. Es decir, prácticamente nueve de cada diez denuncias fueron por circular demasiado rápido. Este porcentaje se refiere únicamente a los conductores denunciados. Otra cosa es que estas denuncias solo representaron el 6% de los vehículos controlados en la campaña. Aunque insistimos, el 90% de las denuncias fue por superar la velocidad establecida.
No existe una única multa por exceso de velocidad. La sanción depende del límite establecido y de cuánto se haya superado. Según el cuadro oficial de la DGT, estas son las multas y pérdidas de puntos que se aplican cuando existe exceso de velocidad.
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Gravedad |
Multa |
Pérdida de puntos |
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Primer nivel de exceso de velocidad |
100€ |
Sin pérdida de puntos |
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Excesos de mayor entidad |
300€ |
2 puntos |
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Excesos graves |
400€ |
4 puntos |
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Excesos especialmente elevados |
500€ |
6 puntos |
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Infracción muy grave |
600€ |
6 puntos |
Estas sanciones también se aplican a las limitaciones temporales establecidas en los tramos de obras. Si, por ejemplo, una autovía limitada normalmente a 120 km/h reduce provisionalmente su velocidad máxima a 80 km/h, será este último límite el que se utilice para calcular la multa y la posible pérdida de puntos.
Una limitación colocada por la existencia de obras no es una simple recomendación ni pierde validez por ser temporal. El Reglamento General de Circulación establece que la señalización circunstancial puede modificar el régimen normal de utilización de la vía.
Cuando coinciden señales con indicaciones diferentes, no siempre se aplica automáticamente la que marca una velocidad menor. Primero debe respetarse el orden de prioridad: las indicaciones de los agentes están por encima de la señalización temporal de las obras; esta señalización prevalece sobre los semáforos, las señales verticales y las marcas viales. Por ejemplo, si en una carretera hay una señal permanente de 100 km/h y otra temporal de obras que limita la velocidad a 60 km/h, debe respetarse la de 60. Cuando las señales pertenecen a la misma categoría se aplica la indicación más restrictiva.
Los conductores también están obligados a seguir las indicaciones del personal que regula el paso de vehículos en las obras.
Durante la campaña, 204 personas fueron denunciadas por ignorar señales verticales, marcas viales, balizamientos o indicaciones de agentes y operarios. También se registraron 135 sanciones por utilizar el teléfono móvil, 68 por otras distracciones, 71 por adelantamientos antirreglamentarios y 17 por cambios de carril indebidos.
La reducción de velocidad tiene una razón que va mucho más allá de evitar una sanción. Los operarios de conservación, limpieza y mantenimiento trabajan a pocos metros de vehículos en movimiento, en ocasiones sin más separación que una línea de conos.
En 2025 se produjeron 154 siniestros relacionados con trabajos de mantenimiento y conservación de carreteras, según datos provisionales del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico. En 26 casos, los operarios estaban trabajando o caminando por la calzada o sus inmediaciones; en los otros 128 se encontraban dentro de sus vehículos.
La principal recomendación es comenzar a reducir la velocidad en cuanto aparezca la señalización, sin esperar a llegar a la altura de los trabajadores. Además, conviene:
Son medidas sencillas que ayudan a evitar sanciones y, sobre todo, protegen a quienes realizan su trabajo junto al tráfico.
La tecnología también puede reducir el riesgo. La DGT ha certificado los primeros modelos de conos conectados, capaces de comunicar el inicio y la finalización de una obra y enviar su ubicación a la plataforma DGT 3.0.
Esta información puede llegar a los conductores mediante paneles de mensaje variable, aplicaciones o navegadores de vehículos conectados. El objetivo es que puedan anticiparse, reducir la velocidad y adaptar su conducción antes de alcanzar la zona afectada.
Respetar las señales, mantener el vehículo en buenas condiciones y disponer de un seguro de coche adecuado forman parte de una misma cultura preventiva. El seguro puede proporcionar el mejor respaldo ante distintos imprevistos, pero no evita una multa ni sustituye la obligación de conducir responsablemente.
Para saber más:
Qué son los conos conectados de la DGT
Cuadro oficial de infracciones y sanciones
Qué hacer si te encuentras con un tramo de obras