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¿Cuánto cuesta un funeral en España? Factores que más encarecen el servicio

Escrito por MMT Seguros | 10 / febrero / 2026

Hablar de dinero cuando hablamos de una pérdida suena frío… pero la realidad es que, además del golpe emocional, hay decisiones urgentes que casi siempre implican gasto. Y cuando no estás para comparar con calma, es muy fácil acabar pagando extras que ni sabías que existían.

La clave no es darte una cifra mágica, porque no existe, como veremos, sino explicarte por qué un funeral puede costar el doble según el municipio y los servicios elegidos, y cómo puedes dejarlo todo un poco más atado para que tu familia no tenga que improvisar.

Entonces… ¿de qué cifras aproximadas estamos hablando?

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publicó una referencia muy citada: precio medio de 3.739€ para un entierro (inhumación) y 3.617€ para una cremación, con diferencias enormes según la ciudad. 

¿Enorme de cuánto? En esa misma publicación de OCU se dan ejemplos claros: Vigo y Alicante aparecían con importes muy superiores, mientras que Cádiz y Zaragoza quedaban bastante por debajo.
Así que
cuando alguien te diga “un funeral cuesta X”, pregúntale ¿dónde?

Qué suele incluir un servicio funerario (y qué parte se dispara)

Piensa en un funeral como un menú a la carta: hay un básico y luego entran complementos que, sumados, inflan el total.

1) Tanatorio y sala de velatorio

  • Más horas y más días, más coste. El precio suele empezar en 100€ y puede llegar hasta los 800€ por día.

  • Algunas familias añaden catering, que puede convertir un gasto discreto en uno importante.

  • La ubicación influye: grandes urbes, más presión de precios.

2) Traslados y logística

Traslado del fallecido, coche fúnebre, coordinación de horarios… El precio aquí se sitúa a partir de los 200€, aunque si hay desplazamientos entre municipios o comunidades, el coste sube.

3) Ataúd, urnas y elementos “visibles”

Aquí es donde se producen muchas decisiones emocionales. Normalmente la familia quiere que sea bonito y, sobre todo, que no parezca sencillo. Dada la gran variedad de modelos y materiales es donde se puede perder el control del presupuesto más fácilmente. El rango normal entra dentro de los 800 a los 1.600 €, aunque algunos pueden llegar hasta los 8.000€.

4) Cementerio: nicho, tasas y concesiones

En muchos casos, el cementerio no es un precio único, sino varios conceptos: inhumación + unidad de enterramiento + posibles tasas municipales (mantenimiento, movimientos, etc.). El trabajo de la OCU lo explica con claridad.

Y si hablamos de cremación, el coste existe igualmente (horno, trámites, urna, columbario si se elige…). OCU también aporta una media orientativa del servicio de incineración en su análisis. 

5) Flores, esquelas y ceremonia

Flores, música, recordatorios, esquelas en medios… son “extras” típicos que, si no se controlan, acaban siendo cientos de euros adicionales.

Enterrar o incinerar: la gran decisión que está cambiando en España

Durante años parecía que la inhumación era lo normal, pero eso está variando. Según el informe sectorial de PANASEF (datos de 2024), la incineración supera por primera vez a la inhumación: 50,11% de los fallecidos fueron incinerados. 

En ese mismo documento, PANASEF cifra 433.547 defunciones en 2024 y también explica cómo se está moviendo el sector.

¿Qué implica esto para el bolsillo? Depende del municipio y del paquete contratado. La cremación a veces se percibe como “más barata”, pero puede no serlo si se suman columbario, urnas, ceremonias, etc. Lo importante es pedir siempre el desglose.

El IVA: un detalle que pesa (y del que se habla poco)

Otro factor directo es el IVA aplicable al servicio funerario. PANASEF señala que el sector lleva tiempo pidiendo una reducción y menciona una iniciativa parlamentaria para rebajarlo del 21% al 10%.
Para una familia esto es relevante porque un impuesto alto sobre un gasto inevitable se nota.

7 recomendaciones para evitar sorpresas desagradables

  1. Pide presupuesto desglosado (no solo el precio total). La transparencia aquí es oro.

  2. Pregunta por alternativas del mismo servicio: ataúd o urna, flores, sala, ceremonia… casi siempre hay opciones.

  3. Revisa las tarifas del cementerio municipal cuando sea posible porque cambian muchísimo.

  4. Define preferencias (inhumación o cremación, ceremonia religiosa o civil, flores sí/no, etc.). Dejarlo por escrito evita decisiones impulsivas.

  5. Habla en casa de un tope razonable. No es falta de cariño: es evitar problemas posteriores.

  6. Guarda una lista de contactos (funeraria, cementerio, documentos). En un momento así, la logística pesa.

  7. Contrata un seguro de decesos. No es solo una cuestión de dinero: también puede significar menos trámites, menos decisiones urgentes y menos llamadas para la familia en un momento muy delicado. Dejar la despedida prevista —aunque suene raro— también es una forma de cuidar a quienes se quedan.

 

Para más información:

Radiografía del sector funerario en España 2025

El coste de los servicios funerarios

Morirse en España es cada vez más caro