Los conciertos, festivales y fiestas populares son sinónimo de diversión, pero también reúnen algunos ingredientes que favorecen los accidentes: mucha gente, espacios desconocidos, calor, cansancio y, en ocasiones, consumo de alcohol. La prevención no consiste en acudir con miedo, sino en saber cómo reaccionar si algo se complica.
Es, además, un asunto que afecta a una parte importante de la población. Según la encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales 2024-2025 del Ministerio de Cultura, el 47,1% de los españoles acudió a algún espectáculo de artes escénicas o musicales y el 32,1% asistió a conciertos de música. Estas cifras son las más altas desde que se realiza esta estadística.
Aunque una evacuación con tanta gente es bastante grave, no suele ser lo más habitual. Los más frecuentes suelen ser caídas, torceduras, golpes, cortes, desmayos o pequeños traumatismos. Normalmente, los terrenos son irregulares; la iluminación, escasa; suele haber vasos abandonados… Y si a todo esto le sumamos un calzado poco apropiado, un simple desplazamiento por el recinto puede convertirse en una caída.
También existe el riesgo de sufrir deshidratación, agotamiento o un golpe de calor, especialmente en festivales al aire libre. A ello se añaden los empujones, los tapones humanos en accesos estrechos, los altercados y la separación accidental de menores o personas vulnerables.
Antes de acudir conviene consultar la información oficial del evento, algo que no hacemos casi nadie: normas de acceso, objetos prohibidos, previsión meteorológica, disponibilidad de agua y transporte de regreso. También es recomendable llevar el teléfono cargado, documentación, ropa cómoda y calzado adecuado al terreno.
Si se va en grupo, resulta útil acordar un punto de encuentro alejado de las zonas más concurridas. Actualmente se suele confiar mucho en el smartphone, pero esto puede ser un error: la batería se agota, la cobertura puede fallar y, en determinados momentos, la red puede saturarse.
Los menores deberían llevar una pulsera o tarjeta visible con un teléfono de contacto, pero sin mostrar públicamente más datos personales de los necesarios. Las personas mayores o con movilidad reducida estarán más seguras en zonas amplias, próximas a una salida y alejadas de los puntos donde se concentre más público.
Una vez dentro, lo más seguro es que te centres en el espectáculo. En definitiva, es lo que has venido a hacer, pero es aconsejable dedicar un minuto, tan solo un minuto, a localizar donde están y cuántas son las salidas de emergencia, el puesto sanitario y al personal de seguridad. La salida utilizada para entrar no siempre será la más cercana si se ordena una evacuación.
Protección Civil recomienda no detenerse en puertas, pasillos o vías de evacuación, ni subirse a barandillas, rejas o estructuras inestables. Si una zona empieza a llenarse demasiado o se tiene la sensación de estar atrapado, lo prudente es desplazarse hacia un espacio desde el que pueda identificarse una vía de salida. Estos consejos parecen obvios, pero es importante tenerlos presentes.
La cercanía al escenario puede resultar atractiva, pero también aumenta la presión cuando el público avanza. Si comienzan los empujones, no hay que responder empujando ni intentar abrirse paso por la fuerza. Conviene mantener la calma y seguir las indicaciones de la organización.
En una emergencia, correr, gritar o empujar puede aumentar el peligro. Sabemos que en esos momentos es difícil mantener la tranquilidad, pero es lo mejor para todos. Hay que avanzar de manera ordenada por las rutas señaladas, sin detenerse para grabar, recoger objetos o buscar una salida diferente por iniciativa propia. Tampoco se debe regresar al recinto una vez abandonado.
Las instrucciones del personal de seguridad y los mensajes de megafonía tienen prioridad. Los ascensores no deben utilizarse durante una evacuación. Cuando se alcance una zona segura, se podrá comunicar a los servicios de emergencia que falta alguna persona del grupo.
En determinados espectáculos, en los que se ve que los servicios de emergencia escasean o directamente, no han hecho acto de presencia, la prioridad es llamar al 112 e indicar el nombre del evento, la zona aproximada, qué ha sucedido y cuántas personas parecen afectadas. Una descripción clara ayuda más que una llamada llena de alarmismos También es fundamental dejar libres los accesos para ambulancias, bomberos y fuerzas de seguridad.
El Ministerio de Sanidad advierte de que las temperaturas elevadas pueden causar calambres, deshidratación, insolación y golpes de calor. Si vemos en una persona confusión, tanto al hablar como al moverse, si se muestra inestabilidad, tiene convulsiones o pérdida de conocimiento son un signo evidente de que requieren asistencia urgente.
Para reducir el riesgo se debe beber agua regularmente, aunque si está inconsciente, no se le debe dar de beber. También es bueno buscar descansos a la sombra y evitar el exceso de alcohol. Si una persona presenta síntomas graves, hay que avisar al personal sanitario o llamar al 112.
Incluso tomando precauciones, un tropiezo o un golpe pueden provocar una lesión que necesite atención médica o un periodo de recuperación. Por eso puede ser conveniente contar con un seguro de accidentes que ayude a afrontar determinadas consecuencias personales y económicas, siempre de acuerdo con las coberturas, límites y exclusiones contratados.
Antes de acudir a un festival que incluya desplazamientos, acampada o actividades adicionales, merece la pena revisar qué situaciones están cubiertas y cómo debe comunicarse un accidente. Conservar entradas, partes médicos y justificantes también puede facilitar cualquier gestión posterior.
Disfrutar de un evento con seguridad no exige permanecer en alerta constante. Basta con prepararse, observar el entorno y recordar una idea sencilla: en una emergencia, mantener la calma y seguir las instrucciones protege tanto a quien actúa correctamente como a quienes lo rodean.
Para más información:
Ministerio de Cultura: Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales 2024-2025
Protección Civil de Cataluña: grandes concentraciones de personas
Ministerio de Sanidad: prevención frente al calor extremo
Comunidad de Madrid: seguridad en eventos celebrados en espacios abiertos